Código Europeo contra el Cáncer: no fumar, un paso clave para cuidar tu salud
12 ene
3 min de lectura
APAAC. Código Europeo contra el Cáncer
La prevención es una herramienta poderosa para cuidar nuestra salud. El Código Europeo contra el Cáncer reúne una serie de recomendaciones basadas en la evidencia científica que ayudan a reducir el riesgo de desarrollar cáncer. La primera y más clara es: No fume. No consuma tabaco.
Dejar de fumar es una de las decisiones más importantes que una persona puede tomar para mejorar su salud y su calidad de vida, hoy y en el futuro.
El consumo de tabaco y el riesgo de cáncer
El tabaco es una de las principales causas evitables de cáncer. Según el Instituto Nacional del Cáncer, fumar aumenta el riesgo de desarrollar numerosos tipos de cáncer, entre ellos:
Cáncer de pulmón
Cáncer de garganta y boca
Cáncer de cavidad nasal
Cáncer de esófago y estómago
Cáncer de páncreas
Cáncer de riñón y vejiga
Cáncer de cuello uterino
Leucemia mieloide aguda
El riesgo de cáncer en una persona fumadora puede ser entre dos y diez veces mayor que en alguien que nunca ha fumado, dependiendo del tiempo y la cantidad de consumo.
Enfermedades relacionadas con el tabaco más allá del cáncer
El consumo de tabaco no solo se asocia al cáncer. También está relacionado con múltiples problemas de salud, como:
Enfermedades cardiovasculares
Accidentes cerebrovasculares
Bronquitis crónica y enfisema
Cataratas
Enfermedades óseas
Dificultades para quedarse embarazada
Cada cigarrillo suma riesgo, incluso cuando los efectos no son inmediatos.
Fumar afecta también a quienes no fuman
Las personas no fumadoras expuestas al humo del tabaco en el ambiente inhalan sustancias cancerígenas similares a las de los fumadores activos, aunque en menor cantidad.
Esta exposición aumenta el riesgo de:
Cáncer de pulmón
Enfermedad coronaria
Dejar de fumar también es una forma de proteger a las personas que nos rodean.
Cómo dejar de fumar: opciones y apoyo disponible
Dejar de fumar es posible y existen diferentes estrategias que aumentan las probabilidades de conseguirlo.
Orientación profesional para dejar de fumar
Incluso una breve sesión con un profesional de la salud mejora significativamente las posibilidades de abandono del tabaco. Este acompañamiento suele incluir:
Hablar del hábito tabáquico en cada consulta
Valorar la motivación para dejar de fumar
Elaborar un plan personalizado
Fijar una fecha para dejarlo
Facilitar materiales de apoyo y seguimiento
Tratamiento con medicamentos para dejar de fumar
Los tratamientos farmacológicos, incluidos los productos sustitutivos de nicotina, ayudan a reducir los síntomas de abstinencia y aumentan las probabilidades de éxito a medio y largo plazo.
Estos tratamientos pueden aliviar:
Nerviosismo o irritabilidad
Tristeza
Dificultades para dormir
Problemas de concentración
Siempre deben utilizarse con supervisión profesional.
¿Reducir el consumo de tabaco es suficiente?
Fumar menos siempre es mejor que no hacer nada, pero no sustituye a dejar de fumar por completo. Aun así, reducir el consumo puede disminuir el riesgo y aumentar las probabilidades de abandonar el tabaco en el futuro.
Es importante evitar estrategias como inhalar más profundamente o fumar más cada cigarrillo, ya que no reducen el daño. En estos casos, el apoyo profesional vuelve a ser clave.
Beneficios de dejar de fumar a corto y largo plazo
El cuerpo comienza a recuperarse antes de lo que muchas personas imaginan:
Tras 10 años sin fumar, el riesgo de cáncer de pulmón se reduce entre un 30 % y un 50 %
Después de 5 años, el riesgo de cáncer de boca o esófago se reduce aproximadamente a la mitad
Nunca es tarde para dejar de fumar. Cada paso cuenta.
APAAC: acompañamiento y apoyo en la prevención del cáncer
Desde APAAC creemos en una prevención basada en la información, el acompañamiento y la empatía. Si tú o una persona cercana está pensando en dejar de fumar y necesita apoyo emocional o profesional, estamos aquí para ayudar.
Cuidarse también es pedir ayuda. Y ese paso ya es parte del proceso de curación.